La vez que hice un librito de poemas y dibujitos porque estaba perdidamente enamorado. Es decir enamorado y empecinado en perder ese amor. En ese periodo tan corto me vibraron los ojos en unívibro con otra alma y cosas así. Quizás era peligroso (yo, el barrio) y aún así ella quiso ir a visitarme. Ahí pasó todo. Quiero decir solo aquello de los ojos vibrando. Pero antes y después pasaron muchas cosas bellas y cósmicas. Hoy, tan lejos en el tiempo, casi no lo puedo creer. Pero es la realidad tanto como este pállido instante de mis dedos viejos tecleando con algo de dolor.